13 julio 2011

Receta médica



Ni siquiera recuerdo si prefieres la carne o el pescado, si tienes especial debilidad por algún guiso o cual es tu color favorito. No recuerdo qué manias tienes, si es que tienes alguna, que cosas adoras, a parte de la música, y cuales detestas. No se en que lado de la cama duermes, aunque quisiera poder descubrirlo.

No puedo recordar aquella semana santa en tu pueblo, ni la semana en Mallorca, no tengo ni tan siquiera recuerdos difusos de aquellos días y sin embargo recuerdo perfectamente como te quería, como nos complementabamos y lo feliz que me hacías. Puedo recordar como sonreía al ver tu sonrisa y como me temblaba el pulso cuando me rozabas.

Puedo recordar que fuiste el amor de mi vida, que estoy convencida de que lo sigues siendo y que aunque no volvamos a saber el uno del otro, aunque tú la tengas a ella y yo a él, aunque haya muchas ellas y muchos ellos, nunca más habrá un tú...

Ya no puedo creer que el tiempo lo cure todo, me parece absurdo seguir confiando en los poderes sanadores de los minutos-días-meses-años... ¿Como va a curar algo que cualquiera puede adquirir en la farmacia sin previa receta médica?

Tengo muy claro cual es la receta que necesito, y esa por suerte o por desgracia, solo me la puedes dispensar tú...

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