Hubiese dado la vida por tí, hubiese dado la vida por que aquella tarde nunca hubiese existido, porque aquella carta tampoco hubiese existido jamás. Nunca pretendí engañarte, simplemente mi cabeza funciona de manera distinta, y necesitaba subir mi autoestima sabiendo que seguía siendo "deseable" para otas personas, no significaba que contigo no me bastase, tú eras lo más bonito que he tenido nunca, aunque me dolieses más que nada, más que nadie, aunque aún me duelas más que muchas otras cosas.
Me pregunto que hubiese sido de nosotros si esa tarde jamás hubiese existido... ¿hubiesemos seguido juntos? ¿serías tú ahora el padre de mi niño?
Debo ser una enferma, quizá llevabas razón cuando me decías que yo era un saco de problemas, no se, pero me acuerdo tanto de tí y me pregunto tantas veces tantas cosas que no creo que nunca sea capaz de superarte.
Te echo de menos

